Slackline

Czech Slack Dolomity Trip 2019

No lo ha vivido cualquiera, no lo ha conseguido todo el mundo. Planeas algo con mucha antelación, te lo curras, te imaginas que será fantástico, te mueres de ganas ¡y al final todo sale justo como estaba previsto! Bueno, te dices que es algo increíble. Normalmente, algo sale mal, o todo, pero esta vez salió bien. 

El año pasado en septiembre, a nosotros, cuatro tipos checos, que vamos caminando por el aire entre las rocas, conseguimos organizar dos fantásticos paseos en dos hermosas torres monumentales de las Dolomitas. Nuestro grupo checo de slack lo formábamos Luka Černý, Petr Voříšek y Tom Valenta, y en el segundo proyecto sustituyó a Tomáš mi amiga francesa Chlöe Roux-Mollard.
Nuestro primer objetivo fue el Campanile di Val Montanaia, una hermosa torre de roca que se levanta orgullosamente en una colina verde del hermoso paraje de Val Montanaia. Esta misión nos ocupó en total tres días. Cada uno de nosotros llevó una mochila de 30 kg y vivimos en una acogedora cabaña de lata bivacco Perugini. Tuvimos suerte con un buen tiempo, sin viento ni tormentas, gracias a esto plantamos una slackline de 250 metros con el nombre «Recorrería el mundo por una lata de judías».

Después del éxito de esta primera acción pasamos al otro lado de las Dolomitas, en el lago Molveno. Allí nuestro objetivo fue el escenario monumental de las montañas de Brenta, que forman las gráciles, delgadas y encantadoras torres del Campanile Basso y su amiga mayor el Campanile Alto. Estas dos bellezas ocupaban todo mi pensamiento y habían atraído toda mi atención desde hacía ya tres años, y este otoño tomé la decisión de visitarlas finalmente. Desde Molvena caminamos cinco horas hasta los 2000 metros con mochilas de 25 kg. A ambos lados había que trepar casi 200 metros, y llevar la slackline hasta arriba nos tomó un día y medio. Después del largo y exigente trabajo de llevar el material hasta la cima de la torre llevamos la slackline al otro lado con la ayuda de un dron y un cordón delgado. El segundo día al mediodía tuvimos la slackline tensada y caminamos hasta la puesta del sol, cuando lo recogimos todo a oscuras y bajamos de las torres.
Fue un viaje absolutamente brillante en las Dolomitas. Conseguimos crear dos nuevas direcciones monumentales, a ver si alguien lo repite en el futuro y los disfruta como nosotros. ¡Todo esto lo vamos a recordar mucho tiempo con piel de gallina! ¡Gracias chicos y gracias Chlöe!

Lukáš Černý:

«Para mí las mejores dos líneas en las que he podido caminar. En el hermoso paisaje italiano de las Dolomitas, con el acceso y la logística difíciles, un equipo excelente y un tiempo excelente. Todo me dejó grandes recuerdos que se quedarán conmigo mucho tiempo. Gracias tíos, gracias Chloe y sobre todo, ¡gracias Danny!»

Tomáš Valenta:

«Dolomites highline bajo la dirección de Danny. Cuando tuve la posibilidad de ir el primero en una línea tan épica no me lo pensé dos veces. Asiento, amarre, no rajarse. Después de ir y venir algo me decía no lo hagas, no lo hagas, pero al mismo tiempo nunca dejaría de culparme a mí mismo, ¡¡¡así que me dije ahora o nunca y me lancé a por ello!!! Precisamente en esta línea se crea la historia del moderno slacklining con slackboard, la más larga y la más alta que se haya organizado, y a la vez el viaje a más altitud sobre el nivel del mar y el más rápido en highline. Qué más se puede decir, fue todo un viaje.»

Texto: Danny Mensik
Fotos: Lukáš Černý
 

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